Apuntes – Grupo Martes verano 2010

Grupomartes (verano) – Ansiedad / Necesidad

 

LUNES 4 DE ENERO DE 2010

 

Introducción

 

Pensamos a la necesidad y a la ansiedad como acontecimientos, en el sentido en que no son estados, sino producciones, acciones. O sea, no es tanto la idea de un cuerpo que necesita algo o está ansioso por no se sabe bien qué, sino la idea de un cuerpo que, en algunos momentos (de duración variable según el caso y también según el momento histórico) un cuerpo al cual la necesidad o la ansiedad le sucede, en principio como modo de vínculo de ese cuerpo con el resto del mundo.

 

Empezamos entonces a manejar las siguientes hipótesis:

 

1) Hasta hace pongamos cincuenta años la lógica bajo la cual se producían, circulaban y consumían los cuerpos era la de la necesidad. A ver, esto sería algo masomenos así: distintas maquinarias (que son siempre sociales) producen los cuerpos de cada momento histórico. Entonces, lo que decimos es que los cuerpos de hasta hace cincuenta años se producían con una lógica por la cual el cuerpo es un cuerpo básicamente individual, o sea, cerrado y limitado en las fronteras marcadas por su cuerpo biológico (también individual). Este cuerpo se relaciona con todo lo que no es él según una lógica de uno a uno: de sujeto a objeto, y también, de sujeto a sujeto (ambos cerrados, ambos individuales). La lógica de la necesidad es en parte justamente esto porque el modo de vínculo que entonces se arma es sobre la base de que a cada sujeto algo le falta. Y aquí aparece la necesidad. Claro que en el mundo del cual estamos hablando ya hay una respuesta para esta falsa pregunta: ya hay objetos predefinidos para cada momento vital del individuo, para cada espacio que recorra, para cada situación con la que se enfrente. Es un mundo donde todo está “prefabricado”: la necesidad siempre es necesidad de algo, y ese algo ya se sabe qué es (todos lo sabemos). Si tengo hambre necesito alimento, si tengo sueño necesito una cama, si estoy caliente necesito un partenaire sexual, si quiero un “ascenso social” necesito un mejor empleo, si tengo un mejor empleo empiezo a necesitar consumir determinados productos: primero un auto, después otro mejor, y así puedo seguir hasta un BMW o un Alpha Romeo, a cada paso siempre tengo una nueva falsa inquietud y una respuesta que me espera con los brazos abiertos.

Entonces, esta necesidad es real, yo la experimento realmente, pero no es “natural”, “innata”, no me viene dada, sino que es producida: socialmente se produce la necesidad como falta en el individuo, y se produce socialmente también el objeto que colma esta necesidad. A ver: podría haber otras necesidades, o podrían inventarse otros modos de satisfacer una determinada necesidad. De hecho, si rastreamos un toque la historia se ve como las necesidades cambian y los modos de satisfacerla también.

A esto de que la necesidad es producida socialmente, a esta sensación de que “viene de arafue”, la llamamos “causa trascendente”. Entonces, esta es nuestra hipótesis número uno.

 

2) Por el contrario, la ansiedad no es de causa trascendente, sino de causa inmanente. O sea, en “uno mismo” (habrá que ver después a qué cuernos llamamos “uno mismo”) en uno mismo entonces, se produce ansiedad como sensación, como modo particular de “vibración” del cuerpo (no necesariamente cuerpo individual, ya lo veremos). La ansiedad no es una reacción a un afecto particular o a algún estímulo determinado. No es que algo pasa (por más dramático, o sorpresivo, o dramático y sorpresivo, que sea) y entonces el cuerpo reacciona poniéndose “ansioso“. Porque decíamos, justamente, que la ansiedad tiene causa inmanente. Entonces: la ansiedad tiene que poder producirse (de hecho, se produce) pero tenemos que buscar su causa en las líneas mismas que componen un cuerpo, y no como causa externa. Por otra parte, si decíamos que la necesidad tiene siempre un objeto (es siempre necesidad de algo) el tema con la ansiedad es que es sin objeto (no es ansiedad de algo, la ansiedad justamente es ansiedad porque no tiene un objeto al cual dirigirse o en el cual “saciarse” –no hay algo que colme la ansiedad o que la vuelva a un “estado 0”).

 

 

3) Pensamos que el cansancio tiene una relación directa (hay que ver si es un equilibrio o desequilibrio) con la ansiedad. Sin embargo, ambos funcionarían corridos de plano, pero tocándose en un punto. (ACÁ NO ME ACUERDO DE QUÉ IBA LA CUESTION)

 

4) Bien. Entonces, y a esta altura del problema que fuimos armando, nos topamos con la hipótesis siguiente: La respuesta a la ansiedad es un acto creativo, en la medida en que es inmotivado. A ver, vamos por partes (ya lo decía el amigo Jack): decíamos que la ansiedad es “sin objeto”, no hay un objeto ya existente a modo de respuesta previa, para el momento de ansiedad. Entonces la cuestión es que la salida o solución para el problema vital que plantea el momento ansioso es otro problema vital y, este es que hay que inventar la salida. La respuesta a la ansiedad, decíamos entonces, es un acto creativo. Y, decíamos también, es inmotivado: con esto queremos decir que no hay un motivo, o sea, un objeto que “motorice” este movimiento. Y, por otra parte, decimos también que este acto creativo implica la creación de un mundo.

En el esquema de la necesidad, hay un único mundo: el mundo de las múltiples necesidades y sus correspondientes objetos que las satisfacen, como dos conjuntos con elementos que se corresponden uno a uno, ambos predeterminados (socialmente, no olvidemos esto, ojo).

En este esquema de la ansiedad, el quilombo que se abre es que no hay un mundo previo dentro del cual nos movemos, y el quilombo grande justamente es que con esto se abre también el hecho de que al mundo (o mejor, a los mundos) hay que crearlos. Si no se crean, no existen. No es que el mundo de la necesidad no fuese también creado. Y esto también es parte del problema. Claro que era creado: de hecho, y hasta que este esquema mas o menos duró, era permanentemente creado, o mejor dicho, creado y producido una vez pero reproducido una y otra vez. Pero esta producción en un momento apareció como increada, como estable. Y ahora lo que se abre es justamente esta cuestión: así como ese mundo se creó, otros mundos pueden ser creados (“otro mundo es posible”).

 

 

-El consumo y la producción actuales, como prácticas, se encontrarían hoy mucho menos ligados a la necesidad (objeto) que a la ansiedad (sin objeto).

 

¿Cómo diferenciar manía de ansiedad? ¿La ansiedad supone movimiento?

La manía supone el estar inmerso en o la creación de un plan.

 

Manía/depresión y ansiedad/necesidad como dos ejes distintos.

 

Probablemente no exista una unidad consciente desde donde registrar la ansiedad.

Sin embargo, la ansiedad está atada a una duración; no así la necesidad, por ser producto de una lógica externa.

 

Una Imagen ligada a la ansiedad: una gran cantidad de micro duraciones y, como contraparte, el intento de darles unidad o generarles un plan. La contracción de una multiplicidad, o quizá su fracaso, podría ser una buena imagen para dar cuenta de la ansiedad.

 

 

MARTES 12 DE ENERO

 

Un cuerpo necesitado es un cuerpo separado de aquello que lo produce.

Un cuerpo ansioso, lo es inmotivadamente.

 

El ataque de pánico, no es determinado unívocamente por un afecto exterior. Es decir, ante un choreo o un accidente o lo que sea -que suelen entenderse como gatillo-, no necesariamente se da un ataque de pánico. Más bien, la causa del ataque de pánico la atribuimos menos a un afecto externo que a una subjetividad. El panic attack es el efecto del fracaso de un intento de crear una duración (unitaria o abierta, por qué no), pero siempre a partir de una subjetividad. Si no hay subjetividad (o incluso sujeto) no puede tener lugar la ansiedad.

 

La ansiedad no es causa directa de una multiplicidad de procesos. Más bien, es una sensibilidad que se conforma enfrentada a, o mejor, sobre estos procesos. En éste sentido, su causa es una duración que unifica o condensa -o intenta unificar o condensar- esta multiplicidad de procesos. La ansiedad es el principio constructivo de una temporalidad, de una duración (enfatizamos en el hecho de que ésta duración no necesariamente responde a una unidad; podría bien ser una duración abierta).

 

Lost, la serie, no sería más que la generación de condiciones para una duración, pero falseada una y otra vez. Es una estafa constante a la percepción en términos de duración.

 

La manía, por su parte, es un proceso que se va al cuerno, pero por sí mismo; es independiente de una duración. En este sentido es una práctica que produce heteronomía, ya que no responde a la construcción de una temporalidad. La manía es antagonista respecto de la ansiedad, ya que supone la destrucción de toda temporalidad (por ende, de todo organismo).

 

Mientras más elementos existan que respondan a lo atemporal (elementos o procesos maníacos; esquirlas de la atemporalidad), más se sufre la ansiedad. Otra imagen: estoy hecho de demasiadas cosas y esas cosas se me van al carajo; Age of Empires; incomposibilidad en términos de duración.

 

MARTES 19 DE ENERO

 

Necesidad / ansiedad es un eje que nos permite pensar modos del deseo. A nosotros se nos muestran, hoy por hoy, como sensibilidades medianamente distinguibles ligadas a la producción o al consumo.

 

La ansiedad o la necesidad, se configuran mediante un avance que encuentra un límite. La manía es más bien un plan que trasciende todo límite corporal u orgánico.

 

El concepto filosófico general de necesidad. Alienación de las necesidades – Agnes Heller

 

Heller marca que toda necesidad refiere a un objeto (una cosa o también una relación o inmaterialidad objetualizada). La necesidad crea el objeto y el objeto crea la necesidad.

 

El hombre se diferencia del animal porque produce. La producción, en Marx, se encuentra siempre ligada a la producción de objetos (materiales o inmateriales).

 

La objetualización es un momento productivo, en la medida en que el objeto no preexiste en cuanto tal al hombre, sino que el mismo recorte que el hombre realiza sobre una parte de la naturaleza es ya -en sí- un acto productivo.

 

Primer hecho histórico: la creación del hombre es la creación de necesidades.

El animal puede innovar respecto del modo de satisfacer sus necesidades, pero no puede crear nuevas.

 

La aparición del hombre como objeto -o como fin en sí mismo- supone, necesariamente, la individuación como base. En el capitalismo, el hombre aparece como fin en sí mismo, directamente ligado a la necesidad. La producción de una necesidad es también la producción de una separación o de un objeto.

 

Concebir una relación entre hombres, supone necesariamente una diferenciación, una sociedad en la que existen elementos diferenciados.

 

En Marx, toda producción puede entenderse como conjunto de actividades que tienen como marco, o como límite, la necesidad y su objeto (el objeto que la sacia), como un entre situado en medio de la necesidad y su objeto. Una sociedad es más o menos compleja, más o menos rica, según la cantidad y diversidad de mundo que produce en ése entre.

 

El concepto de explotación -en tanto es una objetivación de las relaciones entre humanos- contradice la idea de humanización de las necesidades. Esto estaría ligado a la crítica más clásica a la modernidad y a la forma hombre: El sujeto moderno sería universalmente válido, sin embargo no se actualizaría en todas las sociedades; el capitalismo, el imperialismo, la expansión de la sociedad moderna (europea) supone, necesariamente, la deshumanización.

 

Necesidad en tanto carácter activo, implica concebirla como comportando una pasión y una aptitud. Una de las mayores necesidades del hombre es, según Marx, la capacidad para la actividad concreta (en éste sentido rige, en Marx, la siguiente ecuación: a mayor necesidad, mayor potencia). La actividad concebida como necesidad, es el fundamento filosófico para el concepto de trabajo, entendido como necesidad vital.

 

MARTES 26 DE ENERO

 

La muerte como límite de la vida, como aquello que la determina, es el elemento que la constituye o la resignifica como vida individual.

 

Es muy fácil encontrar la determinación (de un objeto, de un sujeto, del sentido de una acción) en el mundo de la necesidad. En el mundo de la ansiedad, sucede todo lo contrario: ¿cómo determinar el valor de un objeto o mercancía cuando no es el uso social (o la necesidad social o individual) lo que rige en tanto ley de valor? ¿Cómo dar con el sentido de una práctica que no responde a una determinación ni comunitaria, ni estatal, ni individual?

 

La necesidad se desarrolla entre polos de determinación. La ansiedad, en la pura indeterminación.

 

El hecho de que existan propagandas de medicamentos, por ejemplo, expresa que se corrieron completamente del plano de la necesidad. Si se publicitan, es porque hay consumo de medicamentos más allá la necesidad.

 

En Marx, el capitalismo como modo de producción implica el enriquecimiento de la especie y el empobrecimiento individual.

 

Seguramente la lógica de la necesidad sigue operando hoy en día, pero muy ligada a la de la ansiedad. El trabajo sin duda se desarrolla sobre la necesidad. Habría que ver qué sucede con el consumo.

 

La ausencia de criterio para la producción y para el consumo responde a la proliferación actual de mundos (desaparición de los códigos propios de la sociedad moderna).

 

Badiou enuncia el problema como la incomposibilidad de la multiplicidad de mundos.

 

Una pregunta jodidísima: ¿es posible llevar al plano de la experimentación el habitar diversidad de mundos incomposibles (dos mundos son incomposibles cuando no hay un tercer mundo que pueda contenerlos en cuanto tales)?

 

Una afirmación: un mundo, si no se arma, no existe.

 

Otra: o hay virtualidad o futuro común, o hay antagonismo.

 

 

MARTES 2 DE FEBRERO

 

La ansiedad es claramente un problema virtual.

 

En el mundo de la necesidad, lo virtual se encuentra completamente determinado. Es un mundo ligado a la repetición, el deseo se encuentra primereado por un virtual predefinido. Actual y virtual se vuelven indiscernibles. En la modernidad se produce una inversión entre causa y efecto (base del milagroseo): el fin o el objeto se muestra como el motivo; la sensación se encuentra determinada subsumida por el objeto (neurosis). Todo modo del deseo que no esté orientado a objetos (ni motorizado por la falta) cae dentro de la psicosis.

 

Respecto del concepto leibniziano de amplitud del alma: incluso el nihilismo acérrimo (representado en la figura de Belcebú) expresa un alma (en su mínima amplitud), porque hay un mínimo de deseo; a saber: la destrucción de todo lo que existe. Si bien el nihilismo es un deseo de destrucción, no deja de expresar un virtual para lo existente.

 

Ontológicamente, el deseo es indeterminado. Sin embargo, en la modernidad, el deseo se torna objetualizable gracias a la máquina represivo-disciplinaria moderna. La repetición genera un mundo y un cauce regular, estable para el deseo. La máquina disciplinaria es una máquina de producción de hábito.

 

[Sobre la neurosis: el secreto del orden (reproducción) se encuentra en liberar de la conciencia. Lo contrario, ser esclavo del orden, se opone a la producción por el hecho de que se transforma en la finalidad. De éste modo se determina el deseo]

 

De nuevo, la ansiedad es claramente un problema virtual. El problema es que hoy hay que producirlos.

 

Un virtual actual, lógica del ranking:

Lo que se ansía es el posicionamiento (por lo general ficticiamente individual) en una tabla abstracta de posiciones. Hay un plan sobre una infinidad de prácticas dividuales que son facticiamente recompuestas en un individuo (locura contemporánea: es ridículo concebirse como un jugador profesional de buscaminas o como un campeón en aguantar la respiración abajo del agua, incluso como el Gran DT).

 

La propaganda de Twistos (la del pájaro carpintero) expresa la multiplicidad de virtuales que, en términos de direccionalidad, hacen imposible o desarman todo intento de recomposición del individuo (tener lolas, conseguir novio, estar flaca, etc.).

 

Seguiríamos con algunas secciones del capítulo ‘La ontología bergsoniana’ del Deleuze de Michael Hardt: ‘La emanación positiva del ser’ y ‘El ser del devenir y la organización de lo actual’.

 

Habría una diferencia entre el consumo (manía) y los intentos de producción de un virtual (ansiedad). Uno pendula cotidianamente entre estos dos polos.

 

MARTES 9 DE FEBRERO

 

Lo que se enuncia en términos espectaculares en un programa de tele (Tinelli, Capusotto, etc.) se vuelve indecible en términos sustanciales, más allá de si uno está o no de acuerdo con lo dicho.

 

Una escena cotidiana que refleja un problema virtual: la ansiedad que genera una conversación sobre cualquier tema cuando no hay un plano común o un virtual que contenga a los interlocutores o cuando se evidencia que la lógica que los conjuga es el espectáculo. Más aún cuando uno está de acuerdo: lo que debería construirse aparece como dado.

 

Lazzarato decía que es imposible decir algo inteligente en televisión. El problema no sería que no se sabe que el mundo es una mierda, sino que se sabe pero no hay alternativa para la acción. A mayor espectacularización, mayor inacción.

 

Lo más valioso en términos espectaculares es lo que más imposibilita el vínculo.

 

¿Qué diferencia a El señor de los anillos de Alicia en el país de las maravillas?

En Alicia los personajes no son intercambiables por el hecho de que arrastran motivos sustanciales. El conjunto no funciona -o funciona de otro modo- si se alteran la singularidad de lo que lo compone.

Lost, en éste sentido sería asimilable a El señor de los anillos (ambos son pastiche).

 

¿En qué medida un texto o una propuesta teórica expresa una esencia?

En la medida en que el modo de producción de un texto o lo que sea se corresponde con un cuerpo. En éste sentido supone la expresión de un pathos y de hecho modifica cuerpos y conductas (siempre y cuando su armado sea maquínico en términos sustanciales…)

 

 

MARTES 16 DE FEBRERO

 

(leemos el Deleuze de Michael Hardt)

 

En el par posible-real el efecto tiene mayor realidad que su causa (refutación escolástica)

-Limitación: determinación por la falta de potencia.

-Semejanza (entre lo posible y lo real): preformismo; lo que se “realiza” ya se encontraba, tal cual es, en el mundo de lo posible.

 

Crítica deleuziana: en el esquema aristotélico, lo posible es equivalente a una sumatoria de realizaciones, por esto, el ser se encuentra absolutamente determinado (≠ diferenciación o creación).

 

El par virtual-actual permite concebir al ser como creativo. Lo virtual y lo actual son ambos reales; y el proceso de actualización es una creación.

 

[Ansiedad: sensibilidad ligada al intento de actualizar procesos múltiples en una misma duración. Algunas terapias contemporáneas, al igual que algunos juegos de PC, consisten en crear pseudos problemas cuya resolución es completamente previsible. Funcionan como paliativos para la ansiedad]

 

 

MARTES 23 DE FEBRERO

 

En Aristóteles, una causa formal implica un desarrollo que tiene como causa una forma que preexiste al efecto, que es determinado por aquella. La causa eficiente, para él, se encuentra fuera del objeto y es aquello que le da entidad, aquello que, en tanto es su causa, lo constituye y lo determina.

 

Deleuze-Hardt, resaltarían lo que existe de repetición en la causa formal y lo que existe de creación en la causa eficiente.

 

El análisis de Foucault se evidencia como superasfixiante por el hecho de que se desarrolla sobre un plano puramente actual.

 

La biblioteca de babel puede pensarse en los dos planos. En clave posible-real, todas las combinaciones posibles de palabras se encuentran determinadas por lo posible. Ahora bien, en clave actual-virtual, el sentido de todas esas combinaciones se encuentra completamente indeterminado.

 

El ataque contra el orden (el orden del finalismo, de lo posible, de la dialéctica) crea el espacio para una dinámica de la organización, pero también crea la necesidad de tal dinámica: la organización de lo actual, la organización de la multiplicidad. (p. 66)

 

Los problemas no son nunca previos a la organización. La práctica organizativa los crea.

 

¿De qué manera determinan la organización las pasiones comunes?

En otros momentos históricos, no estaba tan bloqueado como hoy la inmediatez o la facilidad de crear un vínculo con otro.

 

MARTES 9 DE MARZO

 

La esencia indeterminada del ser sólo existe de manera determinada en los modos (univocidad).

 

Producción de una mesa

Causa formal: la forma de la mesa preexistente a la mesa

Causa material: la preexistencia de la madera

Causa final: la utilidad de la mesa

 

Causa eficiente: causa de realización de la mesa; la creatividad del carpintero

 

Desde el esquema aristotélico, la realización de sólo una forma de mesa entre todas las posibles expresa un acto productivo que empobrece (lo real tiene menos sustancia o realidad que lo posible); Desde el enfoque Spinoziano, mientras más modos existan de la mesa, mayor realidad hay. La clave en Spinoza sería que a mayor grado de determinación del ser, mayor potencia (y por ende indeterminación) se produce.

Deja un comentario