Grupo salud 2014

Grupo Salud 2014

 

salud_y_dinero

Horario: Lunes 19:00 hs

Lugar: San Martín y Maipú (Florida, Vte López)

 

Bergson – El alma y el cuerpo

 

Apuntes 2013

, antes Grupo Actual/Virtual y antes grupo juego… y quién sabe que vendrá después.

Estos textos son la mayoria reseñas (el de Di Georgi no). Son para espiar a ver si vale la pena laburar alguno de estos autores.

Textos para ir espiando:

Autism: schizo of posmodern capital

Sobre la hegemonía del discurso terapéutico

Massimo Recalcati – La perdita del desiderio nell’orizonte ipermoderno

De Giorgi – El gobierno de la excedencia

Ehrenberg – L’Individu  incertain

 

Alain Ehrenberg – La fatiga de ser uno mismo: depresión y soledad
Por acá un documental sobre psicoanalisis y autismo: http://www.youtube.com/watch?v=wIRxuYX5wW0

 

Algunos links que quedaron del grupo juego…

Winnicott, D – Realidad y juego.

Bruner – juego, pensamiento y lenguaje

Vygotski, Lev – Pensamiento y lenguaje

 

28 Responses to Grupo salud 2014

  1. nieto says:

    Gente.. la biblioteca de la pampa cierra a las 5 de la tarde… esta como opcion.. pero bueno.. cuestion de ver si es hacible.. por lo pronto para la proxima juntada podemos hacerlo en mi casa y ahorrarnos los 50 dls x cafe pocillo del bar ese al que fuimos.. de ahi veremos..

  2. nieto says:

    Encontré esta cita fantástica de Peter Norvig (uno de los creadores de Google). cuando se aburrio de contar guita, diseñó un programa capaz de resolver cualquier sudoku. A la pregunta de porqué creó esto el respondió que el sudoku es un virus del tipo DoS (denial of service attack) al intelecto humano. Genial!. Un juego que funciona como un virus …

    La cita entera.
    Why did I do this? As computer security expert Ben Laurie has stated, Sudoku is “a denial of service attack on human intellect”. Several people I know (including my wife) were infected by the virus, and I thought maybe this would demonstrate that they didn’t need to spend any more time on Sudoku. It didn’t work for my friends (although my wife has since independently kicked the habit without my help), but at least one stranger wrote and said this page worked for him, so I’ve made the world more productive. And perhaps along the way I’ve taught something about Python, constraint propagation, and search.

  3. nieto says:

    link a wikipedia donde explica que es un Denial of service attack http://en.wikipedia.org/wiki/Denial-of-service_attack

  4. juan says:

    gente, el cuento de felisberto hernández que comenté es “muebles “el canario””. acá un link con el texto: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/esp/hndz/muebles.htm
    está buenísimo el documental sobre psicoanálisis y autismo, si pueden veanlo porque re da para discutirlo
    entonces, para este lunes, vamos solamente con “la hegemonía del discurso terapeutico”?
    saluti

  5. luzmercade says:

    ei, dejo un link de una página en la que está el texto “¿Cómo se debería hacer una historia del Yo?” de Nikolas Rose. Lo leí por arriba y me pareció que iba en la línea medio foucaultiana del texto de la Hegemonia del disc..etc. Capaz le podemos dar una mirada por arriba a ver si es de interés. Besos! http://www.elseminario.com.ar/

  6. luzmercade says:

    PUNTEO 29/07

    GRUPO SALUD

    LUNES 29 DE JULIO

    Hipótesis foucoulteana de … sobre el capitalismo actual: en el posfordismo el funcionamiento del capitalismo termina por adaptarse a la esquizofrenia y la vida mutó, entonces hacia las formas del autismo como modos de resistencia al capitalismo. La lectura es foucoulteana en que el autismo es leído como un efecto, como un resultante de los efectos del poder.

    La negación se produce como operación del pensamiento sobre lo material. Ya sea como valoración moral o como postulados sobre la psíquis, por ejemplo en la lectura psicoanalítica del inconsciente, con los postulados de la castración y el Complejo de Edipo, la interpretación de las enunciaciones de los pacientes que retrotrae todo al triángulo edípico: eso que estás diciendo en realidad (negación de los posibles devenires del inconsciente) remite a papá-mamá, etc.

    Otra negación: la falta, la forclusión en la constitución de la psíquis del lactante.

    Pregunta el esquizoanálisis: dado un socius, ¿Qué planes deseantes hay para las líneas de molecularidad? Participar y pensar, modificar esos planes deseantes implica poner el cuerpo y hacer experimentaciones con esos planes deseantes. ¿Qué líneas moleculares se ponen en juego, cuáles pueden ponerse en experimentación por ejemplo al interior de un curso en un colegio? En un nivel molar tenemos el curso (desde la mirada de un docente o de un directivo), desde el cual se vuelve difícil operar. A otro nivel, el del funcionamiento de los pibes puede llegar a haber una conciencia de grupo que permite intervenir al interior del propio grupo.

  7. luzmercade says:

    Para la próxima quedamos en leer de De Giorgi, el capítulo 2. Besos!

  8. nacho says:

    Grupo Salud

    Lunes 19-8-2013

    La subjetividad producida por cortes (moderna, fordista, estratificada) es diferente de la subjetividad posfordista: ésta se produce sobre una continuidad.

    En el fordismo, en cada dispositivo se configuraba UNA subjetividad (fabrica-trabajador, familia-padre, club-socio, iglesia–fiel, escuela–alumno, hospital-paciente, partido-compañero). Esto es trabajar permanentemente sobre cortes, pasar de un estrato al otro.

    Lo que ocurrió con las instituciones modernas es que se dejaron de desear, se dejaron de producir. Un exceso deseante las desbordó, explotando en mil direcciones. En el posfordismo todas las prácticas que antes se daban separadas, compartimentadas, segmentadas, ahora se fusionan y coexisten en cualquier espacio o actividad. Por eso decimos que se trabaja sobre una continuidad y no sobre cortes.
    ¿De qué tipo de continuidad hablamos? Principalmente de un flujo contínuo e ininterrumpido de atención. Ese flujo comporta diferencias múltiples, en su pura materialidad, pero la pregunta que hay que hacerse es: ¿Cómo se logra producir un foco sobre alguna de esas diferencias y no sobre otras? La conciencia se va armar sobre ese foco, a partir de ese foco.

    ¿Cómo se hace visible el video de Edgar y no el video de al lado, o cualquiera de los miles de videos que van apareciendo al lado? ¿Qué tienen de único los videos que se hacen visibles? ¿Qué hace que siempre Coca Cola capture la atención y no otra cosa? ¿Cómo hace Coca Cola para primerear siempre el foco?

    Podría decirse simplemente que enfocamos sobre Coca Cola porque es aquello sobre lo que siempre se enfocó, por mero hábito o pura repetición. Pero habría que preguntarse, al mismo tiempo, cómo es que siempre se enfocó sobre eso y no sobre otra cosa.

    Aún los autistas, en su aparente impermeabilidad atencional, conectan con Coca Cola antes que con otras cosas.

    Tendríamos entonces un contínuo de enfoques, un ir de foco en foco sin descanso, sin reflexión. Esto es una condición de la vida actual. En el proceso atencional las memorias de corto y largo plazo funcionan todo el tiempo (como en un partido de fútbol: se perciben, se valoran, se anticipan movimientos presentes, pero también se recuerdan y se evalúan otros partidos, situaciones, acciones del pasado, etc). El problema del mundo posfordista es, por decirlo de alguna manera, que el partido es infinito y sin descansos. Nunca hay un corte que permita una reflexión.

    ¿Qué sería un corte en este ejemplo? Si alguien en medio de un partido se pone a pensar en un recuerdo de un partido anterior y deja de atender al tiempo presente del partido actual, supongamos que se pone a reír y deja de jugar, ahí estaría efectuándose un corte. La percepción sigue funcionando en un plano absolutamente pasivo y lleno, pero algo en el proceso atencional se cortó. La atención se fue a otro plano, cambió de foco.

    ¿Pueden los cortes ser pensados como un armado, o al menos como un pasaje, entre distintos CsO? Cuando se está practicando un deporte el registro de la sensibilidad puede estar funcionando en diferentes planos: desde el ejercicio físico, desde la visibilidad, desde la competencia, desde la organización. Cualquiera de estos CsO funciona como una cualidad a partir de la cual se registra o se valora lo que pasa. Cada CsO tiene su cualidad y también tiene sus umbrales, sus límites, sus cantidades intensivas.

    Entonces cuando practicamos un deporte podemos registrar lo que sentimos desde diferentes planos: Si vamos al plan del ejercicio físico, podemos registrar las variaciones en nuestro rendimiento, en nuestro pulso, en nuestro cansancio, en nuestro aire o resistencia, en nuestros dolores, en el incremento o disminución de la distancia o del tiempo que podemos correr, en el desarrollo particular de una cierta musculatura, etc. Desde el CsO de la visibilidad, sentiremos variaciones en el modo en que existimos en la mirada de los demás, en el público, en las cámaras, en las luces, en los planos, estaremos pendientes de nuestras poses. (Cristiano Ronaldo es el ejemplo obvio, que siempre busca ubicarse en la cancha en los lugares donde las cámaras toman las mejores imágenes, pero ocurre lo mismo con el comilón o con el que tira bicicletas en un partido entre amigos). Desde un CsO de la competencia, sentiremos las infinitas variaciones en la diferencia de fuerza entre nosotros y nuestros rivales, todo el tiempo midiéndonos contra otros aún en los niveles más microfísicos, y siempre en relación con un criterio de valor externo, generalmente cuantitativo, como puntos, goles, tantos, etc. (es por este camino que terminamos rompiéndole una pierna a alguien si la cosa se pone picante). Por último, puede pensarse un CsO de la organización, por llamarlo de alguna manera. Esto sería lo que intentamos hacer en el futbol de los grupos, por ejemplo, sentir y valorar las variaciones en la consistencia, en la horizontalidad, en la multiplicidad, en la intensidad colectiva del juego. Lo que se registra en este caso es como se incorporan diferencias que participan singularmente del proceso, mayor o menor consistencia, y para eso se atiende más a la creación o modificación de las reglas, a la permanente gestión de la organización del juego, que a la ejecución más o menos imperfecta de las reglas que ya se conocen.

    Cada uno de estos planos intensivos o CsO tienen una cualidad particular a partir de la cual se definen y establecen un umbral de intensidad específico. Y también tienen su alegría y su tristeza, su registro de los aumentos o disminuciones de esa cualidad que los constituye. Se puede pasar de un CsO a otro, esto no es algo voluntario ni inmediato, pero para eso se requiere un corte. La pregunta es, precisamente, cómo pensar el corte, cómo funcionan los cortes.

    El CsO se puede pensar como un animal con infinitas patas: cuantas más de esas patas estén enganchadas en un mundo, más ese mundo va a estar impulsado a sentir desde ese CsO.
    Hammill planteaba el tema del corte en la música: ¿Cuánto tiempo tiene que pasar para que un silencio sea un corte? ¿Para que deje de ser parte de una continuidad, para que sea una verdadera ruptura?
    Podemos pensar el corte como un pasaje entre CsO o entre contínuos. Cada CsO es un contínuo y el corte es un pasaje entre contínuos. Los CsO siguen estando todo el tiempo, la sensibilidad siempre está llena, pero la atención puede irse hacia uno o hacia otro.

    Los CsO del miedo y de la visibilidad, por ejemplo, entran en disputa cuando los políticos o periodistas se meten en barrios marginales para hacer campañas o notas.

    No hay que confundir, sin embargo, el corte físico de un flujo con un corte atencional. Están estrechamente vinculados, pero no son lo mismo. Corte y flujo es el modo de la producción maquínica del mundo. El CsO es el tercer momento del proceso y abre la puerta a la cuestión del registro, que tiene su propia lógica de continuidades y cortes.

    Anti Edipo: “La producción no se registra del mismo modo que se produce”. El registro supone una disyunción, un corte en las conexiones productivas, un “o bien” o un “ya esto, ya lo otro” donde antes había un “y” conectivo. El registro supone la focalización de un aspecto o nivel de la realidad sensible, supone la ubicación en un CsO, la selección de una superficie de inscripción sobre la que se producirá el registro.

    Que un integrante del grupo se vaya, que abandone el espacio, no supone un corte de este tipo. Un corte sería que los integrantes que quedan pasen a hacer otra cosa, que se ponga en marcha un agenciamiento diferente al colectivo: quedarse a comer, poner música, festejar un cumpleaños, etc. En este punto nada cambia si somos 3 o 25 personas.

    Un grupo o cuerpo colectivo se arman sobre un agenciamiento que organiza diferentes niveles o CsO. Sobre un modo de organización que opera en diferentes atributos y se expresa en ellos. Estamos considerando algo así como Atributo = CsO (lo mismo hace Deleuze en Mil Mesetas).

    Dado un agenciamiento o modo, no hay predominancia de ningún nivel o CsO sobre otro. De ahí que se pueda hacer un grupo en fútbol, donde no se habla. Un agenciamiento determinado, un grado singular de potencia, organiza y establece umbrales en cada uno de los niveles donde existe, sin que uno impere sobre los demás. Un agenciamiento colectivo organiza múltiples CsO o atributos: sonido, movimiento, calor, distancias, miradas, gestos, visibilidad, etc. Se expresa en todos estos planos a la vez. En los grupos tenemos umbrales para todo esto. Podría decirse que, en cierto sentido, todo tiende a estar organizado, en mayor o menor medida, de modo más o menos conciente. Y la atención puede ir saltando de un plano a otro, a menudo porque se supera el límite de los umbrales inmanentes de un CsO (exceso de cualquiera de sus cualidades).

    ¿Qué otras maneras hay de producir un corte?

    Un tímpano es un contínuo de vibraciones, un flujo de diferencias. La pregunta que nos hacíamos es cómo se destaca UNA diferencia en ese flujo. Sobre el contínuo de diferencias ¿Cómo se arma una frase, una canción? ¿Cómo se constituye esta unidad? Esto es un salto de nivel, un foco en la atención. No basta con interrumpir el proceso: se puede terminar algo abruptamente pero así y todo no haber efectuado un corte, no haber definido una unidad, como en una especie de aborto o interrupción prematura, que detiene el proceso pero no logra engendrar una unidad consistente.

    Una buena película va modulando diferentes niveles o CsO (sonido, diálogos, imagen, etc) pero nunca corta. Si corta, ya nos fuimos de la película, estamos en otra parte.

  9. isa says:

    Ante la pregunta: ¿Cómo se hace visible el video de Edgar y no el video de al lado, o cualquiera de los miles de videos que van apareciendo al lado? ¿Qué tienen de único los videos que se hacen visibles? ¿Qué hace que siempre Coca Cola capture la atención y no otra cosa? ¿Cómo hace Coca Cola para primerear siempre el foco?

    Se me ocurrió que quizás una respuesta obvia era que, en el caso de Coca-Cola, al haber existido en la percepción de todos desde siempre (sí en Ucrania también), por el bombardeo publicitario y demás, es lógico que en una góndola llena de Pritty, Córdoba e Incacola vamos a poder ver instantáneamente la única botella de coca…por una cuestión habitual, nuestros ojos ven coca constantemente supongo.

    Pero en el caso del video de Edgar esto claramente no tenía sentido porque no hay una cuestión habitual y reconfortante en ver a un gordo mexicano cayéndose a un charco barroso……entonces me puse a ver cómo se medía el tema de la visibilidad o éxito de los videos y la respuesta fue masomenos esta:

    http://www.wikihow.com/Increase-Your-Traffic-from-YouTube-Videos

    que de todos modos no vale la pena leer porque no contesta mucho más que lo obvio: no habría fórmula para lograr que el video que uno suba a Youtube tenga millones de visitas, pero sobre esta cuestión azarosa en ese artículo se hace una especie de coaching para aumentar las chances de ser viral, la clave principal siendo espamear con el link de nuestro video los comentarios de otros videos que acarreen mayor traffic o visibilidad………..conclusión: la visibilidad trae visibilidad, la visibilidad trae valor

    no es pelotudo el que paga 3 millones de pesos por 20segundos de bailando x un sueño

    pero a la vez creo que habría apuestas seguras de la visibilidad que existen hace mucho, ´viscerales´ o no sé bien como decirlo, como lo son el sexo o el sufrimiento ajeno (bloopers noventeros), pero que no por eso la garanticen

    pero ahora quizás si se evalúa en los tres términos de habitual, ser por aparecer (visibilidadxvisibilidad) y ojetes tinelli las tiene todas.,.,.,.,

    Volviendo, la pregunta central sería por qué el deseo está puesto ahí? No sé si está bien pero lo siento como un proceso retroalimentativo: se desea la visibilidad, la visibilidad produce deseo. El deseo por la visibilidad sería como el deseo de ser deseado, de producir deseo? Otra vez no se distingue entre quién produce el deseo (y finalmente el valor) y quien lo causa. El prosumer (¿.

    Hay un proceso doble falseado como uno sólo:

    Se ve(o irrumpe, el primer momento de ingreso tiene que ser violento para ser visible; muchos nos enteramos de quién es Cintia Fernández cuando peló chacón ao vivo xej):

    La marca de fideo Z—se registra,crea hábito, es valorada —-se vuelve a ver la marca Z

    Las tetas de gato Y—se registran,crean hábito son valoradas —-se vuelven a ver las tetas de gato Y

    Registro(pasividad-consumo)——consiguiente valorización (actividad-producción)

    Entonces podemos concluir que el deseo de visibilidad es el deseo de VALOR.

    Es en última instancia un deseo afectivo.

    Hay que ver de qué tipo de afecto estamos hablando y cómo fue que Britney que lo tenía todo se peló frente a a las cámaras

  10. nacho says:

    Lunes 26-08-13

    En el animé hay un proceso muy contínuo, un quilombo de cosas que están pasando. El foco es una posición momentánea, pero siempre hay algo que desborda.

    ¿La atención es monofocal sí o sí? ¿Hay una generación de niños multifocales, o como mínimo bifocales?

    La atención (apercepción) siempre la consideramos como unifocal. ¿Cómo se integran las percepciones de cada sentido, cómo se las refiere a un mismo objeto? La hipótesis moderna es que todos los aspectos de un objeto ya están integrados en el objeto mismo, en su existencia exterior. Las facultades de un sujeto recompondrían esta unidad en el entendimiento (representación).

    Una mirada más actual apuntaría a que un foco o objetualización se realiza en la atención a partir de diferenciales intensivos en el plano contínuo de cada sentido. Se parte del contínuo, de muchos contínuos, y no del corte. La “reunión” de esos diferenciales es una suma singular de diferencias intensivas, producidas en cada nivel o sentido. La unidad supuesta de las facultades estaría por lo tanto disociada, como punto de partida, con lo cual se vuelve productiva.

    En el nivel pasivo de la sensibilidad, se estaría modulando estos diferenciales permanentemente, sin llegar a la atención consciente (ej. ponerse música para salir a correr). Todo eso antes que formaba la unidad de un sujeto, hoy son variables que se gestionan políticamente. Este armado o gestión política de lo pasivo puede pensarse como la construcción de un ambiente, que se hace casi siempre para uno mismo.

    Hoy se gestiona la continuidad, mucho más que cortar, silenciar o reprimir algún nivel perceptivo o CsO. Todo se deja encendido y andando.

    Un fenómeno actual, que en principio parece contradictorio, es no poder concentrarse sin ponerse música o algo “de fondo”.

  11. juan says:

    el txt de bifo que mencionamos hoy se titula “biopolítica y mutación conectiva”. no está en ninguna parte de la biblioteca (ni en txts prestados, ni en traducciones), pero si lo ponen así en el buscador, aparece.

  12. luzmercade says:

    Ok Rolo. Igual no me parece que lo saquen, porque fue también una “reacción” al grupo salud… la verdad es muy triste que eliminen el comentario que hice…y si me dicen que es porque acá hay sólo punteos, dónde iría entonces ese tipo de “reacciones” que quizás no son las que se esperan?Al fin y al cabo fue algo que escribí habiendo participado en los grupos…

  13. nacho says:

    Lunes 2-9-2013

    La subjetividad actual funciona olfateando consistencia en los espacios de red. Hay un desarrollo de la capacidad de detectar dónde hay mundo, código, vida o sentido y dónde –por el contrario- hay un armado inconsistente. Cuando navegamos por internet hacemos esto permanentemente, incluso en un plano anterior al lenguaje o a la conciencia. La valoración de la consistencia es primaria, múltiple e inmediata.

    Las anteriores agrupaciones sociales tienden a mezclarse virtuosamente en los espacios de red. La droga por ejemplo permitió mezclar las clases sociales.

    Hoy la locura podría pasar por no poder detectar la consistencia. La inconsistencia tiene que ver con cómo está hecho algo, con cómo se produce. Lo que se olfatea en una página trucha de internet es cómo está hecha, cómo están vinculadas sus partes, la falta de sentido. La valoración actual se orienta principalmente sobre el aspecto genético y no identitario o formal de cualquier elemento.

    Hay una identificación actual entre libertad y singularidad (dejar que “algo” se exprese) que es totalmente falsa. No hay nada más necesario y consistente que una singularidad.

    La consistencia es una condición para que se produzca un corte sobre la continuidad perceptivo-atencional. El corte constituye una cantidad sobre una continuidad, cuenta unidades sobre un flujo más o menos consistente. Focaliza un segmento de la continuidad, determina una unidad y establece los polos de la continuidad (más o menos cerca del centro). No es un corte sobre la nada, se corta sobre un flujo que tiene una cualidad, pero la cualificación es un proceso consciente que se produce a partir de vincular diferentes grados de una continuidad. Los grados aparecen una vez que se cortó un segmento y se definieron los polos.

    Un corte cuantitativo sobre una cualidad abriría la posibilidad de numerar los grados intensivos. Pero esto es una falsificación del proceso. No hay dos cortes iguales.

    ¿Cómo se produce la “selección” de los diferenciales intensivos en las continuidades que nos permiten componer un objeto? Hay una construcción pasiva que selecciona y valora inconscientemente en base a umbrales de lo perceptible (desprecio) y al aumento o disminución de la potencia ante determinado grado intensivo de una continuidad (llanto o risa). Llanto y risa, tristeza y alegría, son valoraciones que se dan en un plano pasivo.

    Bergson: La cosa es la transformación o producción que hacemos en el vínculo con la cosa. Es pura experiencia y no representación. Se da en un plano pasivo.

  14. nacho says:

    Lunes 9-9-2013

    Un corte o focalización supone un “despegarse” de cierto nivel de continuidad perceptiva (tv, música, pc, etc).

    En el plano pasivo puede haber un automatismo, que aún cuando es efectuado libera o permite “despegar” la atención hacia otro nivel. Por ejemplo, podemos pensar mientras jugamos al solitario o buscaminas.

    Las terapias cognitivo-conductuales funcionan mediante condicionamientos externos y no mediante automatismos. El conductismo nunca toca el proceso genético o algún aspecto virtual de un proceso. No hay un laburo sobre diferenciales. Puede entrenarse a alguien para servirse un vaso de agua, pero nunca habrá un diferencial sobre el flujo de agua que está antes y después del vaso, o sobre cualquier otro nivel o CsO contínuo sobre el que se pueda desarrollar una experiencia. No se vive ese aspecto del proceso (las diferencias intensivas entre todas las experiencias virtuales donde está implicada el agua, por ejemplo). Del mismo modo puede entrenarse a un abuelo a usar una computadora (lo resolverá mecánicamente, sin experimentación o pasaje por un virtual).

    El conocimiento (aspecto cognitivo) de un vaso, por ejemplo, puede darse a partir de una generalidad (su carácter cóncavo, cilíndrico, de boca circular, profundo, etc). Sobre esto funcionaría una terapia cognitivo conductual: entrenar la percepción a partir de condicionamientos o generalidades externas.

    Pero puede pensarse en otra clase de vínculo cognitivo con el vaso a partir de la experiencia, que sería lo que cualquier niño sano hace: mete la mano, lo arroja, lo pone boca abajo, le pone cosas arriba, emite sonidos adentro, mira a través del vidrio, encierra una hormiga, lo hace rodar, lo muerde, etc.

    Tenemos entonces un condicionamiento actual (cognitivo conductual), por una parte, el desarrollo de automatismos por otra parte, y la experiencia ligada a un virtual.

    La práctica de “actualizar” algo es una experiencia muy propia de esta época. Actualizaciones de software, programas de actualización profesionales, etc. Quien puede enganchar este acontecimiento, puede operar sobre diferenciales. Otros podrán efectuar la actualización, por condicionamiento exterior, pero no experimentarla.

    El condicionamiento labura con la lógica de lo general y particular, mientras que la experiencia funciona con lo múltiple y lo singular.

    Si queremos pensar en un concepto de salud, en este sentido, habría que pensarlo no como algo general, sino en función del plan o del nivel que estemos tratando. Hay elementos reproductivos dentro de un plan (como el hígado en el cuerpo) que más vale que no experimenten o se activen por su cuenta, es decir que pueden aumentar su potencia pero indirectamente, como parte de una composición mayor. El pensamiento, por el contrario, parece ser de otra cualidad, y tal vez se podría pensar un proceso saludable en sí mismo en el pensamiento, algo así como un aumento de la potencia a partir de la experimentación o la creación de virtuales.

    Podríamos pensar la imaginación y el delirio como modos de relación entre intuición y pensamiento. En los niños tratados con terapia conductual, ¿se obtura la capacidad imaginativa? La imaginación, en principio, permite vincular lo particular con lo general. Por lo tanto, aún en el caso de una terapia cognitivo conductual, estaría funcionando la imaginación. Si la víctima, o el paciente, puede vincular lo que piensa a lo que siente, si remite un conjunto de sensibilidades a un pensamiento, estaría funcionando la imaginación.

    ¿Entonces cómo pensar imaginación? Si es meramente un vínculo entre sensibilidad y pensamiento, hay imaginación tanto en el condicionamiento como en la experimentación. ¿Pero cómo funciona la imaginación en uno y otro plan? ¿Cuál es el vínculo entre la imaginación y lo actual o virtual?

  15. nacho says:

    Lunes 23-9-13

    Podríamos pensar a la imaginación como el proceso de vincular algo que está ocurriendo ahora en el mundo sensible con una generalidad o con un virtual en el pensamiento.

    Cuando queremos aprender una coreografía o tratamos de cantar una canción, aunque se trate de acciones meramente imititativas, la coreografía y la canción se “arman” en la imaginación antes de poder ser ejecutadas. Antes de comenzar a repetir los movimientos que percibimos, tenemos que recortar algunos aspectos del presente (por ejemplo enfocarnos en nuestro supuesto profesor y sus gestos, despegándolo del resto de nuestras percepciones). Antes de empezar a movernos, tenemos que construir una imagen sobre la que va a trabajar nuestra atención, producir un corte sobre el continuo lleno de la percepción. Despegar, enfocar, cortar, producir imágenes, entonces, serían algunas de las operaciones del proceso mental que llamamos imaginación, que nos permite vincular lo sensible con el pensamiento.

    Los ejemplos de la coreografía y la canción nos recuerdan que las ideas que tenemos sobre lo que hacemos muchas veces no tienen nada que ver con lo que efectivamente hacemos. En el medio estaría la facultad de la imaginación, vinculando el pensamiento con lo sensible.

    Para que un niño pueda imitar o repetir algo, aunque sea un simple movimiento o un gesto físico, tiene que poner en marcha la imaginación, debe vincular en el pensamiento una serie de percepciones. Ahora bien, es precisamente este vínculo lo que hay que poder pensar: ¿Qué tipo de imagen estamos produciendo al pensar? ¿Es una imagen actual (vínculo con un producto) o una imagen virtual (vínculo con un proceso de producción)?

    Una perspectiva débil, fundada sobre el miedo, motivada por la búsqueda de seguridad, de comodidad, de conservación, de protección, etc, va a tender a vincularse con actuales, a armar una unidad más rápidamente sobre todo lo que perciba, va a caer en una lógica representativa.

    Habría, por el contrario, una lentitud asociada a la percepción de un virtual, una demora en la cual las singularidades de las que cualquier cosa está hecha se van vinculando entre sí. La imaginación ligada a un virtual no arma unidades inmediatamente, sino que se demora en el llenado y en el trazado del vínculo entre singularidades. Cualquier “objeto” del mundo puede ser pensado como un proceso único en el cual se vinculan singularidades, que experimentamos como variaciones en la intensidad de los CsO de los que estamos hechos. Una taza, por ejemplo, está hecha de un cierto vínculo consistente entre singularidades (grados únicos de color, dureza, temperatura) que vivimos como variaciones de los continuos que nos constituyen.

    En el mundo físico, en cierto sentido, todos son virtuales (todo es proceso). Pero el problema está en el pensamiento, que puede vincularse tanto con lo actual como con lo virtual.

    ¿Se puede pensar un caso de un virtual que tenga un solo actual (es decir, un acontecimiento con una sola expresión histórica)? Tal vez Google pueda funcionar así. Hay un acontecimiento Google, hecho de vínculos singulares con el infinito, con el conocimiento, con la horizontalidad, etc, que tal vez pueda ser llevado a otros ámbitos más allá de la informática, aunque no como imitación, sino como devenir, como expresión del acontecimiento en otros planos.

    Cuando vemos un robot que camina, entendemos que no hay imaginación en el robot. Pero sin embargo el robot camina. Ahora el error es suponer que hay un robot (como sujeto) que camina. En realidad no camina ningún robot, y más interesante sería pensar el proceso de imaginación que permitió vincular el caminar como verbo con el plan de consistencia de la robótica. Se hace caminar al robot, una especie de devenir robótico del caminar. Este vínculo con el caminar como virtual, como verbo, como acción, como puro proceso, comienza por distinguir puntos singulares a partir de un movimiento concreto. Esto pasa en las animaciones digitales, donde se toma un cuerpo en movimiento, se le colocan sensores en puntos específicos de las articulaciones y después se trabaja sobre las relaciones entre esos puntos singulares. Digamos que lo que se “extrae” es una determinada relación de movimientos entre puntos singulares.

    No se trata, en definitiva, de si el robot es quien camina o si el robot puede imaginar, lo importante es que hay caminar en el movimiento del robot, y la imaginación ligada a un virtual fue una condición primaria para ese devenir.

    Guattari hablaba de una cartografía de tres dimensiones: psiquis, ambiente y mundo. Nuestro presente se compone de un conjunto de situaciones o acontecimientos propios de cada una de esas dimensiones. Mirando nietzscheanamente este presente, antes que nada nos preguntaríamos: ¿Quién puede pensar los acontecimientos? ¿Quién logra vincularse con esos problemas? ¿Quién es capaz de experimentarlos? Sobre esta base hay que intentar vincular el pensamiento con lo virtual, porque lo virtual implica experimentación, y no cualquiera puede experimentar cualquier cosa.

    ¿No sería un error, por ejemplo, intentar pensar el acontecimiento Google desde una única perspectiva, desde una mirada académica cerrada y abstracta como lo haría un psicólogo, un sociólogo, un historiador, un neurobiólogo, o algún otro científico? ¿Se puede pensar Google sin recorrer una multiplicidad de perspectivas, sin ir armando una consistencia a partir de fragmentos de perspectivas, que es lo que hacemos cuando efectivamente experimentamos Google? Entonces ya no se trata sólo de pensar, de describir, de diagnosticar y ni siquiera de explicar (que es lo que haría la academia). Se trata de experimentar el acontecimiento para poder pensar el problema. Para dar con lo virtual del problema. Y otra vez la pregunta nietzscheana es ¿quién puede experimentar el acontecimiento? Habría entonces un condicionamiento ético, o político, para que el pensamiento o la imaginación se puedan vincular con lo virtual y no con lo actual.

  16. nacho says:

    Lunes 30-9-13

    Para pensar el concepto de salud vinculado al de potencia, distinguimos dos aspectos de la potencia: Por un lado hay un aspecto pasivo, la capacidad de afectar y ser afectado, un grado o umbral específico del afecto que determina los niveles de nuestra existencia. Por otra parte, hay un aspecto activo de la potencia, y es la capacidad de gestionar esos afectos pasivos para transformarlos en activos. El concepto de autonomía sería básicamente esto, la gestión de lo pasivo para devenir activo.

    Dado un conjunto de flujos o afectos pasivos, la pregunta sería: ¿Cómo están organizados? ¿Qué plan está gestionando esos flujos?

    Entre un anoréxico y un obeso glotón, por ejemplo, no habría distinción en el aspecto pasivo de la potencia. Ambos tienen un umbral de afectos con el que pueden entrar en relación, en este caso un flujo de alimentos. La distinción habría que buscarla en la capacidad activa de gestionar esas afecciones, y eso nos llevaría a pensar planes más o menos saludables, más o menos autónomos, más o menos activos, más o menos políticos para la alimentación.

    El obeso no puede nada ante los flujos que lo atraviesan y que lo superan por completo, mientras que el anoréxico en algún punto logra hacer un corte. No se trata sólo de un corte atencional, no es una idea, sino que corta realmente los flujos. En la anorexia hay una lectura del ambiente, de la psiquis, del mundo. El obeso, al contrario, está parado sobre una línea maníaca que no corta, que no valora nada inmanentemente.

    Al caso de la obesidad voraz podríamos agregar el del veganismo, ya que son planes que suelen estar armados a partir de axiomas o de estratos. El obeso o comedor voraz actual está atravesado por axiomáticas que cuantifican cada aspecto de la alimentación, que transforman todo en una variable cuantitativa: calorías, kilos, gramos, días, horas, talles, etc. Todas estas variables se conjugan en el plan cuantitativo de una dieta. Que exista algo como Cuestión de peso se debe al vínculo entre estas axiomáticas y las axiomáticas del espectáculo, de la visibilidad.

    El vegano, por su lado, parte de una idea, de un condicionamiento externo, de un plan abstracto de alimentación. Está menos loco, está más cerca del conductismo, es un plan de imitación. No es axiomático sino que es representativo, está parado sobre un estrato, lleno de sobrecódigos. No hay un CsO a partir del cual se sientan las variaciones del plan. Es más bien una moda, el sometimiento a un plan trascendente.

    En el vegetarianismo hay mucho de esto, pero también puede tener una base experimental, como algunos bailarines que encuentran que comer vegetales mantiene sus cuerpos más livianos y flexibles. En este caso la consistencia del plan estaría dada, pongamoslé, por la flexibilidad, siendo los alimentos variaciones intensivas de la flexibilidad, aumentos o disminuciones de este plan. El bailarín encuentra los vegetales como adecuados a su plan, pero también comería cualquier otra cosa que le permita aumentar la flexibilidad. En este caso hay una valoración inmanente en lugar en lugar de las habituales motivaciones trascendentes y subjetivas como culpa, piedad, compasión, conveniencia, interés, etc.

    Antes nos preguntábamos: ¿Quién puede vincularse con los problemas del presente? ¿Quién puede experimentar los acontecimientos? Y decíamos que sobre esa base se abre la posibilidad de armar una ética. En la anorexia, a diferencia del glotón y del vegano, diríamos que hay un principio político, porque se tiene la capacidad de gestionar flujos, se logra cortar con algunos afectos de sometimiento y se los reorganiza con otro sentido. Con un consumista voraz o con un fundamentalista vegano no se puede armar ningún vínculo político, porque en ese plano están totalmente sometidos, no están pudiendo gestionar nada, no pueden organizar nada por sí mismos ni con otros.

    No es el individuo o una persona quien se hace más o menos potente por tener líneas anoréxicas, veganas u obesas. Hay que enfocarse en los planes de consistencia en sí mismos, que son preindividuales (son menos y más que una persona). La anorexia tiene un plan de consistencia, el consumismo no lo tiene.

    La autonomía, como plan para el aumento de la potencia o salud, implica la gestión de diversos niveles: preindividual, individual y colectivo. Hay infinitos niveles, pero nuestro socius reconoce estos como espacios de autonomía.

    En los drogadictos o en los fumadores no se logra organizar los flujos preindividuales, no se logra dominar los órganos. Siempre hay que someter, que estabilizar un nivel para poder activar un nivel más potente. Del mismo modo, para que pueda funcionar lo colectivo tienen que estar sometidas las líneas que arman lo individual.

    La presencia de un plan de consistencia, de una gestión, es condición para un aumento de la potencia (incluso de la potencia pasiva). Si hay una máquina, se puede conectar con otras máquinas. Si no hay máquina, no se puede nada. La anorexia tiene una máquina, los otros casos no parecen tenerla.

    ¿Cómo se ensamblan las máquinas? ¿Cómo se enganchan y desenganchan? Hay un problema al nivel del socius, que frena la gestión de un mundo más grande, con dispositivos que constantemente bloquean la expansión de la gestión con otros. No es casual, entonces, que el vínculo de la anorexia con la visibilidad sea mucho más complicado que el de la obesidad o el del vegetarianismo. La anorexia organiza mundo con otros de modo casi clandestino, por internet, tiene un vínculo muy particular con la visibilidad. En el otro extremo estaría Cuestión de peso.

    Manía y Ansiedad

    En la obesidad voraz, y en parte en la bulimia también, hay una presencia evidente de líneas maníacas. Pero no se puede vivir demasiado tiempo en una línea maníaca. ¿Cómo pensar entonces la manía, y sobre todo su relación con una sensibilidad tan propia de nuestro presente como la ansiedad?

    Diríamos que la manía, en principio, es un proceso extensivo, mientras que la ansiedad es intensiva. La línea maníaca desarma un plano de consistencia, por lo general en un nivel superior (molar). Cuando se está medio del frenesí maníaco, se autonomiza un bloque de acción que después es imposible de vincular con otros procesos. El jugador vicioso de computadora juega 14 horas y al día siguiente se encuentra con problemas de horarios, trabajo, colegio, lucidez, ritmos biológicos, etc. Durante la manía se insiste en una práctica o línea, que se puede llevar hasta el límite, pero cuando se corta abruptamente se enfrenta un problema de gestión. Por eso la manía viene acompañada de depresión, porque arma una pequeña línea de microsentido pero se desconecta del mundo, se enfrenta a una inconsistencia que va hacia “arriba”.

    En la manía hay una relación muy fuerte entre percepción y memoria, pero no logra conectarse con nada, tiene un microsentido propio pero es totalmente impolítica. Es el reino del automatismo (a diferencia del condicionamiento externo como línea dura y de la valoración intensiva como línea flexible). El maná que acumulé en el jueguito, mientras estaba jugando, era un sentido muy fuerte. Podía dejar de comer, de atender el teléfono o de ir al baño. Pero en cuanto se corta la línea maníaca eso se vuelve inmediatamente sinsentido, se vuelve ridículo. Es un alma, pero vacía, desconectada del mundo, como una especie de fantasma.

    El ansioso, por el contrario, inicia y abandona todo inmediatamente. Se enfrenta a una inconsistencia que ya no va hacia arriba sino que va para “abajo”, no va hacia la línea molar sino hacia lo preindividual. El ansioso no tiene alma, ni siquiera momentánea, al perder la relación entre la percepción actual y el pasado como memoria. No integra el pasado en la percepción actual (no arma sentido).

    La ansiedad dispara la imaginación en mil direcciones, proliferación de ideas o proyectos irrealizables que se desligan de lo que efectivamente podemos, de una memoria inmanente. En la ansiedad se pierde el registro de la base física de la propia potencia, no podemos medir nada inmanentemente.

    Más allá de la fenomenología, tenemos que preguntarnos: ¿Cómo se producen o se arman la manía y la ansiedad? ¿De qué hábitos están hechas? ¿Cómo funciona la cafeína, o cómo se puede producir químicamente la ansiedad en un cuerpo?

  17. nacho says:

    Lunes 7-10-13

    Lo que hace la cafeína es inhibir los mecanismos habituales de inhibición. “Estimular” sería básicamente eso, inhibir una inhibición.

    Hipótesis: Pensar tal vez en una inhibición primaria, activa, y el efecto que los estimulantes provocan sobre eso. La cafeína o cualquier estimulante no operarían sobre una pura capacidad de afectar y ser afectado (pasiva) sino sobre un conjunto de mecanismos de conjura (activos).

    Anorexia y bulimia como planes de inhibición. Creación de un mundo en la bulimia: ni mundo individual ni mundo colectivo.

    Una inyección de pánico se puede dar en los tres niveles: preindividual, individual y social.

    Es un error intentar explicar un nivel desde otro. Por ejemplo intentar explicar el sufrimiento individual desde causas colectivas. O un trastorno preindividual desde causas individuales. Habría que pensar devenires entre una salud preindividual, una salud individual y una salud colectiva.

    ¿Cuál es la relación entre visibilidad y bulimia? ¿La bulimia está operando sobre la visibilidad? ¿Habría diferentes tipos de visibilidad? ¿Una visibilidad de la multitud y otra de lo organizado? Pareciera que hay un vínculo entre las diferentes patologías del presente y la visibilidad…

  18. nacho says:

    Preguntas que nos fuimos haciendo en las pasadas juntadas:

    1) Cuando hablamos de continuidad hablamos de un flujo contínuo e ininterrumpido de atención. Ese flujo comporta diferencias múltiples, en su pura materialidad, pero la pregunta es: ¿Cómo se logra producir un foco sobre alguna de esas diferencias y no sobre otras? La conciencia se va armar sobre ese foco, a partir de ese foco.

    2) Sobre el contínuo de diferencias ¿Cómo se arma una frase, una canción? ¿Cómo se constituye esta unidad?

    3) ¿Pueden los cortes ser pensados como un armado, o al menos como un pasaje, entre distintos CsO?

    4) ¿La atención es monofocal sí o sí? ¿Hay una generación de niños multifocales, o como mínimo bifocales?

    5) ¿Cómo se integran las percepciones de cada sentido, cómo se construye un objeto? ¿Cómo se produce la “selección” de los diferenciales intensivos en las continuidades que nos permiten componer un objeto?

    6) En los niños tratados con terapia conductual, ¿se obtura la capacidad imaginativa?

    7) ¿Cómo pensar imaginación? Si es meramente un vínculo entre sensibilidad y pensamiento, hay imaginación tanto en el condicionamiento como en la experimentación. ¿Pero cómo funciona la imaginación en uno y otro plan? ¿Cuál es el vínculo entre la imaginación y lo actual o virtual? Cuando pensamos, ¿armamos una imagen actual (vínculo con un producto) o una imagen virtual (vínculo con un proceso de producción)?

    8) ¿Se puede pensar un caso de un virtual que tenga un sólo actual (es decir, un acontecimiento con una sola expresión histórica)? Google.

    9) Pensar desde un virtual implica experimentación. ¿Quién puede pensar los acontecimientos? ¿Quién logra vincularse con esos problemas? ¿Quién es capaz de experimentarlos? No cualquiera puede experimentar cualquier cosa.

    10) En la obesidad voraz, y en parte en la bulimia también, hay una presencia evidente de líneas maníacas. Pero no se puede vivir demasiado tiempo en una línea maníaca. ¿Cómo pensar entonces la manía, y sobre todo su relación con una sensibilidad tan propia de nuestro presente como la ansiedad?

    11) Más allá de la fenomenología, tenemos que preguntarnos: ¿Cómo se producen o se arman la manía y la ansiedad? ¿De qué hábitos están hechas? ¿Cómo funciona la cafeína, o cómo se puede producir químicamente la ansiedad en un cuerpo?

    12) ¿Cuál es la relación entre visibilidad y bulimia? ¿La bulimia está operando sobre la visibilidad? ¿Habría diferentes tipos de visibilidad? ¿Una visibilidad de la multitud y otra de lo organizado?

  19. tano says:

    encontré esta pag. que tiene un par de textos referidos a salud… habría que revisarlos, probablemente haya mucha gilada.. están en el apartado “politizar el malestar”

    http://www.espaienblanc.net/spip.php?page=por-cuestiones#12

  20. nacho says:

    Lunes 14-10-13

    En torno a la visibilidad distinguimos dos planos. En un plano fenomenológico, la visibilidad reproduce imágenes, imita, copia. Hay un intento de producción del cuerpo pero está ligado a una imagen ya dada, como puede ser una moda. En un plano ontológico, por el contrario, ya no se trata de la reproducción de una imagen preexistente sino que se producen imágenes nuevas. Acá la producción del propio cuerpo se arma sobre un plan de experimentación, no de repetición.

    Tal vez la bulimia y la anorexia buscan, a cierto nivel, producir más que reproducir un cuerpo. La frontera que separa la imitación o reproducción de una imagen de la producción o creación de una imagen bien podríamos pensarla como la frontera entre neurosis y psicosis. Tal vez por eso la imagen de la princesa no es tan fácil de transformar en mercancía.

    Entonces habría una especie de paralelo entre el par fenomenología-ontología y neurosis-psicosis. De un lado se trabaja sobre un plano representativo y del otro sobre un plano maquínico.

    La alimentación, en el pasado, podía estar determinada al nivel del socius (como la comida de una cultura determinada). Sin embargo hoy es un campo mucho más molecular, más desterritorializado pero que al mismo tiempo admite microgestiones.

    Cuando recuperamos el corte que la bulimia y la anorexia hacen sobre un flujo desterritorializado de alimentación, pensamos la salud en relación con una operación de autonomía, con la capacidad de gestionar activamente la propia potencia, de dar sentido a los flujos que nos componen, de poder crear una ética. Realizar o efectuar un corte sería entonces una condición para la autonomía. Salud tiene que ver con autonomía, y autonomía tiene que ver con aumentar y sobre todo gestionar activamente la propia potencia.

    El autismo, si se lo piensa como oposición a un flujo exterior desterritorializado e ingestionable, ¿no podría ser una especie de anorexia atencional, o afectiva? Rechazar, bloquear, inhibir afecciones.

    Ahora bien, tal vez no sea suficiente la idea de corte para poder extraer de estas experiencias una operación de autonomía, para encontrar un problema político con el que nos podamos vincular.

    Resistir a un impulso tan fuerte como el hambre difícilmente sea posible con un plan de puras negaciones o represiones (fracaso de la dieta). Seguramente hay que transformar los motivos represivos en motivos afirmativos, enganchar algún plan donde el no-comer afirme, intensifique, aumente algo. Tal vez el paso de un plan represivo a uno afirmativo sea nuevamente el paso de la neurosis a la psicosis, el de la moral a una ética, aunque sea una ética de mierda, que nos puede llevar a la muerte, pero eso es otro problema.

    Hipótesis para buscar una línea afirmativa detrás de la anorexia: Se reemplaza un consumo exterior, ingestionable, por un consumo de sí mismo. Como en el cuerpo famélico que produce alcohol, como en los niños desnutridos, cuando dejamos de comer el cuerpo ya no incorpora una exterioridad sino que comienza a consumirse materialmente a sí mismo. Se trata de un consumo de lo ya incorporado, de una gestión del gasto de la energía ya incorporada (ya sea nafta, calorías, etc).

    En la apnea, por ejemplo, hay un goce en el aguantar, en el estirar las propias reservas, las propias energías. Es algo totalmente distinto de la idea de alimentación como incorporación de algo exterior. (Pensar digestión en Nietzsche/Artaud).

    El campeón de la apnea en la película The Big Blue puede vincularse con la multiplicidad del océano a partir haber armado un plan de aguantar la respiración. No se transforma en pez, sino que deviene pez en su línea inmanente de apnea, en su plan de expandir los umbrales de respiración. Se desdoblan o multiplican los mundos: mundo de abajo y mundo de arriba.

    Bifo hablaba de una estimulación perpetua, de una sobrecarga nerviosa permanente que nunca llega a descargarse, como causa de algunos padecimientos del presente, o de la imposibilidad de diferenciar la percepción o de construir algún sentido. Esto (a lo Bifo) es un problema con un exterior, con la imposibilidad de incorporar un exterior que nos desborda permanentemente. La pregunta de Bifo es ¿Por qué no podemos cortar? o en todo caso ¿Cómo cortar? pero no llega a pensar qué hacer una vez que cortamos. Su propuesta es cortocircuitar esa exterioridad.

    Pero si pensamos esto desde la hipótesis del consumo de sí mismo, de la gestión de lo ya incorporado, es decir del corte para adelante, el problema se mueve del vínculo con una exterioridad inconsumible a la gestión de algo que ya se cargó. Se gestiona la descarga de las propias fuerzas, se gestionan intensidades.

    Es cierto que el corte puede ser una operación represiva, pero una máquina no sólo corta, sino que también deja pasar algo. Siempre deja pasar algo. Una lectura maquínica por lo tanto está obligada a encontrar un principio afirmativo.

    Además de cortar, ¿Qué produce una máquina? ¿Qué deja pasar el autista? ¿Qué dejan pasar la anorexia o la bulimia?

  21. nacho says:

    Lunes 21-10-13

    Un rasgo del autismo es la selectividad. Pero no hay que confundirla con el gusto subjetivo o con una arbitrariedad cualquiera. Eso sería un plan armado sobre actuales.

    En el autismo la selectividad pareciera ser un cruce entre multiplicidades. Pensemos en un patrón autista de alimentación, como por ejemplo comer siempre cosas crocantes, galletitas oreo o tal vez algún cereal. La “selectividad” sobre la comida se da en este caso a partir de una cualidad, de un verbo o un acontecimiento (el crujir) que no tiene nada que ver con el sentido del gusto, sino más bien con el sonido o con el tacto. Pensado de esta manera, en un caso así se armaría un devenir entre distintos niveles o CsO.

    La terapia de integración sensorial, ¿labura sobre umbrales físicos o umbrales “psíquicos”? Supuestamente el autista no toleraría un grado cuantitativo de afección (demasiado volumen, demasiada luz, etc) y se trabaja preparándolo para que “tolere” ciertos umbrales. Pero siempre dentro de un plano físico y con el objetivo de “adaptarlo” a una normalidad.

    Diferente sería pensar en un umbral “psíquico”. Cuando la cucaracha escapa de la luz, no lo hace por una intolerancia física. Cuando a alguien que siempre come frijoles le traen un bife de chorizo, no se brota por una cuestión meramente física. Lo que se quiebra o se fractura es un patrón psíquico, una relación entre intensidades.

    Si en el autista hay un cruce entre intensidades, entre molecularidades o singularidades, y ya no vínculos representativos o fenomenológicos (de sujeto-objeto), ¿entonces detrás del autismo hay una base psicótica? Habría que investigar un poco cómo trabajan los que buscan “sacar un loquito” a partir de un autista.

    Cuando se arman series intensivas, como en nuestra hipótesis sobre el autismo, la imaginación está vinculada a lo virtual. Hay una determinación recíproca entre las series que se arman.

    Si logramos encontrar un principio maquínico, afirmativo o productivo para la anorexia, la bulimia o el autismo, ¿no se volvería más difícil generalizar y considerarlos como una especie de epidemia actual? Siempre es más fácil generalizar o armar comunes a partir de rasgos represivos o de una negación (hablar de desconexión, aislamiento, rechazo, deseo de muerte, etc).

    Por otro lado, la cuestión epidémica o la explosión de los diagnósticos, tiene que ver con que los trastornos en la comunicación y en la socialización hoy son mucho más visibles porque hay una selección social de estos afectos, porque la producción y el valor económicos se montan sobre estas potencias. No era así en la época fordista.

    Sin embargo, la máquina anoréxica es un plan que se puede poner a funcionar en cualquier momento, como cuando un boxeador deja de comer unos días antes de una pelea para dar el peso. Pero en este caso no hay una subjetivación anoréxica porque hay un fin que es exterior (representativo y no maquínico). Es decir que en el boxeador la máquina anoréxica está subsumida por otra máquina deportiva, energética, de entrenamiento, etc que le imprime su sentido. La máquina puede estar y funcionar, pero el plan, los umbrales, no están determinados por la cualidad de esa máquina.

    Entonces hay que separar máquina de subjetivación. ¿Cómo pensar la subjetividad anoréxica o autista? ¿Cuál es el vínculo entre subjetividad y máquina en estos casos? Además del plano maquínico, hay que empezar a buscar los niveles estructurales o de subjetivación para poder pensar la salud y la locura.

    Anorexia, bulimia y autismo son máquinas que logran hacer un corte, que tal vez logran armar una inmanencia y crear un sentido. Pero a pesar de esto nunca llegan a un nivel político, nunca llegan a construir mundo con otros. Seguramente van demasiado rápido, se van de mambo, como cuando subimos algo a internet y llegamos a tener 10.000 comentarios en 15 minutos. La locura hoy tiene que ver con esto, con ir demasiado rápido, cuando una línea alcanza diferenciales de velocidad demasiado amplios para los umbrales de la sociabilidad.

    A una velocidad determinada de la comunicación, la expresión tiende a desparecer. Cuando un autista se vincula con la computadora, se conecta en un plano puramente actual, sin virtuales. Es un vinculo asocial, robótico. Pseudomundo del meme.

    Hay que empezar a pensar entonces la salud mental como [máquina + subjetivación], como la construcción de mundos o espacios de lentitud que permitan organizar o escapar a la locura.

    Fran y belu revisan Maimón / Manu y melvin revisan Artaud / Nacho revisa Ecce Homo.

  22. nacho says:

    Lunes 28-10-13

    Maimón: El acontecimiento se distribuye en una línea activa (que lo produce) y una línea pasiva (que lo recibe). Lo dado vs lo producido.

    Un autista con una capacidad enorme de reproducir una música, un paisaje, un listado de nombres o de números, etc, está dominado por un plan exterior. Opera en el nivel de lo dado. Al no diferenciar nada, no hay creatividad, no hay producción.

    Aún en el caso de la selectividad a partir de un virtual (como el crujir), lo que pasa en una línea autista es que se va demasiado rápido, nos vamos de mambo con el armado de patrones mentales que luego se vuelven imposibles de conectar con otra perspectiva. Pueden tener consistencia, pero son inexpresivos. El vínculo entre perspectivas es expresivo y sin expresividad no hay devenir ni sociabilidad.

    Entonces la locura siempre hay que pensarla en perspectiva, y sobre todo en el vínculo entre perspectivas. Cada perspectiva incluye el vínculo con las demás. Un elemento desconectado en una perspectiva, inconsistente, eso es locura. Es un problema de conectividad, no hay una locura puramente “exterior”.

    Pensamos tres principios de la conectividad:

    Expresividad. En cada perspectiva existen (como expresión) las otras. La acción colectiva opera como multiplicidad.
    Experimentación. Se labura sobre la construcción de las reglas de juego y no dentro de un conjunto de reglas ya creadas.
    Apertura. La organización no se cierra sino que permanece abierta al caos (a la vida).

    ¿Qué pasa con estos tres aspectos en los sitios de internet sobre anorexia y bulimia? ¿Hay una producción de un espacio común o es simplemente un lugar de intercambio de consejos o tips? ¿Cómo manejan la apertura y el vínculo con otras perspectivas? Pareciera que en estos sitios sólo hay un intercambio de conocimientos técnicos, como sería juntarse a jugar al candy crash. Solo se repitiendo. Nunca se hacen cosas de a muchos (igual que pasa en facebook), ni hay capacidad de creación o gestión del espacio.

    Artaud apuntaba a esto: partía del armado de inmanencias y proponía la creación de un espacio de afección como posibilidad de experimentación o vínculo entre perspectivas (teatro de la crueldad). Pero tal vez este plan funcionaba más contra el estado que contra el capitalismo actual. Y con Deleuze puede pasar un poco lo mismo.

    Los pseudo teatros de la crueldad como son de la guarda, fuerza bruta, etc, trabajan sobre un puro sentir. El puro sentir es un don, un plus dentro de un proceso del aumento de la potencia, pero no puede ser un fin en sí mismo. El fin es el aumento de la potencia. Pagar para sentir algo no es un principio de construcción de nada, es simplemente pagar para sentir algo.

  23. nacho says:

    Lunes 4-11-13

    Pensamos en algunos saxofonistas y trompetistas autistas, en los instrumentos de viento. ¿Hay una relación molecular con el sonido en el autismo?

    Todo vínculo en principio es molecular, pero todo plan en principio es molar. Cuando conocemos a alguien, la sociabilidad en realidad se arma sobre niveles moleculares, aunque haya planes molares para leer los vínculos. Cuando unos parientes nos vienen a visitar y se quedan mucho más de lo esperado, los vínculos molares se empiezan a romper porque molecularmente (o físicamente) se vuelve imposible sostenerlos (dado el cansancio de unos y los hábitos de otros).

    Lo molar es una organización de las molecularidades. La gestión de la molecularidad es molar. La cocina del lucho, gestionar un flujo de verborragia.

    Con un autista todas las conexiones son moleculares, es muy violento el armado de una molaridad.

    El capital, por su lado, no opera a nivel molar ni molecular, opera a partir de una abstracción. Hay que pensar en el que se desboca en el tenedor libre. Hay planes molares para la alimentación, o dietas, que pueden estar determinadas por culturas, geografías, faunas, etc. Hay planes moleculares de gestión, como el del crujir autista. Pero el autista, a pesar de la repetición, no es un maníaco desenfrenado. El autista en algún momento se cansa de hacer lo mismo, ya no quiere más, se cierra y va para otro lado. Un umbral se satura y se pasa a otro umbral. No pasa lo mismo en el tenedor libre.

    Con un autista pareciera que nos podemos vincular molecularmente, pero no molarmente. (Para pensar molaridad hay que recuperar las tres condiciones de la conectividad).

    Pregunta: ¿Cómo se pasa de la molecularidad a la molaridad? ¿En qué nivel y cómo se produce una molaridad?

    Esto a Piemonte le pareció muy bueno.

  24. nacho says:

    Lunes 11-11-13

    Una adicción empieza siempre a partir de una molaridad. La droga, el alcohol, etc llegan ligados a un conjunto de afectos, de vínculos sociales, etc. En principio es algo que tiene sentido en un plan molar. Pero en algún punto puede saltar de este CsO social a un CsO molecular, a las relaciones moleculares que componen al propio cuerpo. El salto a una adicción se reconoce cuando el que consume “se va de mambo”, cuando corta los afectos grupales que lo vinculaban al consumo, para pasar a consumir en soledad o en el aislamiento. No hay experimentación ni devenir, es directamente un cambio de agenciamiento.

    La ansiedad también también es un proceso de molecularización, rempiendo la atención en muchos frentes o en múltiples focos desconectados entre sí, ante los cuales no podemos componer una unidad o darles un sentido.

    Las adicciones a las drogas legales, ¿funcionan más bien como un medio para tratar de mantenerse en lo molar? Aparentemente siempre tienen un “para”, un objetivo: para no deprimirse, para poder laburar, para poder criar hijos, para no brotarse, para dormir. No hay un “irse de gira” de drogas legales.

    Tanto en un aula como en la terapia se arman molaridades. Pero nunca es un grupo de personas lo que se organiza. Hay que poder encontrar el agenciamiento, responder a la pregunta sobre qué es lo que se está organizando, qué continuidades se están disputando. Las continuidades trascendentes hay que buscarlas en prácticas que básicamente no tienen sentido en su cotidianeidad y pueden tenerlo en algunos pocos momentos (un académico, un patovica, etc).

    ¿Qué vinculo hay entre esta idea de continuidad y la que discutíamos al principio? La idea del comienzo era la de un continuo atencional, un CsO de una cualidad específica, hecho de singularidades o grados de intensidad. Ese contínuo se corta y la relación entre cortes arma el contínuo. Intuitivamente se vive como una continuidad dada y conceptualmente se pueden comparar los cortes. Los vaivenes de intensidad son los vínculos con las cosas.

    Si lo único que se siente son los propios vaivenes de calor, por ejemplo, estamos dentro de un plan molecular. Puede haber un virtual, pero que no llega a armar una molaridad, que no sale del nivel de lo molecular. El vínculo con algo “otro” no es vivido más que como un acontecimiento propio. Dado un virtual, el tema es cómo entrar en vínculo con otra perspectiva que produce calor, más allá de las variaciones de calor que el vínculo con ese “algo” produce en la propia sensibilidad.

  25. nacho says:

    18-11-13

    En el pasado hubo diferentes maneras de lidiar con los enfermos mentales. En el campesinado medieval, a los niños con “problemitas” se los dejaba en el bosque a ver si se los llevaba el lobo. Si al día siguiente estaban, te lo quedabas para siempre. Entre los aristócratas no era tan fácil deshacerse de un hijo, porque había fuerzas político-territoriales que sobrescribían la potestad sobre los hijos. Esparta o Roma, por ejemplo, también tenían sus dispositivos para resolver estas cuestiones.

    En la época moderna, después del bosque, vinieron los sótanos, o los familiares down en el cuartito del fondo. Pero en la actualidad nosotros no nos deshacemos de los autistas, de los bulímicos, de los anoréxicos, de los down. Pareciera que ya no hay bosque ni sótano donde mandarlos, y por algún motivo cada vez nos hacemos socialmente más cargo de estas cuestiones. Lo que hay que pensar es cómo, a partir de qué fuerzas y con qué mecanismos nos hacemos cargo.

    El conductismo, por ejemplo, no es más que un maquillaje, es una cirugía para que el tonto o el loco sean pero no parezcan. No trabaja a un nivel más profundo que ese, ni se distingue mucho de la práctica (que se viene extendiendo cada vez más) de operarle los ojos o algunos rasgos de la cara a los chicos con Down. El objetivo de la intervención o de la terapia es la socialización, pero lo que entienden como socialización se reduce a la capacidad de repetir patrones de conducta preexistentes.

    Una terapia conductista exitosa puede llevar a un discapacitado mental a un espacio de enorme visibilidad como bailando por un sueño. Pero no hay un mogoliqueando ni autisteando por un sueño, porque lo que el bosque de la visibilidad exige es que hagan como si no tuviesen esa condición. Al margen queda pensar lo que una aparición de estos sobreadaptados en la TV provoca sobre los padres de los demás, que ven que su hijo nunca va a llegar a eso.

    ¿El conductismo es parte del nuevo bosque? Que sean pero que no parezcan, o mejor dicho que no aparezcan, que no se vean. En el mundo de la visibilidad, lo que no se ve, no es. Lo importante para el conductismo es que se puedan repetir ciertos patrones exteriores ante determinada acción o situación (saludar al llegar, pedir alguna cosa, agradecer, señalar, mirar, sonreir, etc), es decir, forzar ciertos hábitos para parecer normal, o para que no aparezca la anormalidad. Se monta una ficción de molaridad, como cuando llega un inspector al colegio o a cualquier otra institución.

    Las instituciones para “normales” como un colegio o una universidad también tienen una base conductista. ¿Hay alguna diferencia entre el conductismo para “normales” que “reprime algo que se quiere escapar” (como cuando estudiamos) y el conductismo para “anormales” que buscaría “traccionar algo que está latente”?

    La socialización y la comunicación que nos propone el conductismo suponen como punto de partida un mundo sin perspectivas, aplanan el mundo y eliminan todas las diferencias. Hay algo “objetivo” que todos deben poder repetir y eso es la base de lo social.

    En este punto, tal vez la relación con un autista, aún en su aislamiento o hiperperspectivización, nos deje más cerca de pensar una sociabilidad inmanente que la mirada conductista, democrática o comunicacional. El vínculo con un autista nos enfrenta ante el problema básico de una sociabilidad inmanente, que es el de cómo inventar un mundo para vincularse con algo que en principio es absolutamente diferente, y que tiene su consistencia molecular. Simondon explicaba cómo una molaridad o individuación se arma en base a relaciones moleculares que ya estaban presentes (y no mediante una forma que se aplica sobre unidades iguales, desvinculadas entre sí).

    El conductismo nos hace saltear este problema del vínculo con una diferencia, nos da unos patrones o parámetros que deben ser aplicados para todos por igual. Nunca nos enfrentaríamos a la situación de tener que planear, experimentar, inventar, fallar o corregir un plan para vincularse con otra perspectiva. Este esfuerzo extremo y muchas veces estéril, por otra parte, es lo que hace agotador el laburo con un autista.

    Si la socialización es el armado de molaridades a partir de singularidades, tal como veníamos pensando, entonces el autismo, desde este punto de vista, ya sería un determinado umbral de la sociabilidad. El conductismo, o la comunicación, serían directamente asociales o antipolíticos.

    ¿Cómo pensar mejor la socialización o armado de molaridades? Piemonte dice que se mantiene la pregunta.

  26. Nico says:

    Lunes 17 de noviembre
    Lengua mayor y menor. Ej. Wikipedia en el mundo de internet se halla en la frontera entre lo mayor y menor, pero se conserva como menor porque no se apoya totalmente en saberes académicos establecidos. En todo caso sus contenidos se van definiendo masivamente, colectivamente y hay muchas proliferaciones de la lógica de los wikis (Wikipedia nazi, etc.). Forma enciclopédica: narrador en tono neutro: se dice que, pensamos que… / no hay formas de argumentación, sino que se expone / el saber ya está producido, no se produce ahora …
    Autismo y su similitud ocn la anorexia: los anoréxicos se sustraen al flujo de determinacviones extreioress en relación a la alimentación y se inventan valoraciones propias sobre lo que comen: calorías, color de la comida, etc. (nada que ver con querer ser más flaco).
    LOOP: hay repetición sin diferencia cuando un chico mira 20 veces el mismo video, o se va enganchando con distintas cosas. Interesa ver que hay una línea ética en una repetición con diferencia.
    Ética: cómo armar un mundo sin caer en el micro-fascismo o el aislamiento disciplinario. Reaparece una vez más la cuestión del valor: ¿dónde tiene valor esto? La práctica de escritura o de música.
    Correr como práctica actual que agencia con una diversidad de elementos: la salud, el cuerpo sano, mejorarse a uno mismo, la lucha contra el cáncer de mama. Es un tipo de repetición que remite a ciertos planes actuales que están dando vuelta, pero no remite a una repetición del sujeto como en el caso de un músico que repite dentro de su plan musical. Funciona por contagio. Se comprende de todos esos códigos que se van armando.

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